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AMPLIACIÓN DEL CEMENTERIO MUNICIPAL . AÑORBE


mrm arquitectos . fotos: © Mikel Muruzabal

La ubicación aislada del cementerio y del propio municipio, encaramados sobre la ladera de San Martín, define unos criterios arquitectónicos de diseño a gran escala en base a las relaciones con el paisaje y por la ausencia de continuidad formal y funcional con la morfología urbana del pueblo.

















La arquitectura del cementerio se inserta en el territorio como una nueva
marca, referencia física del mismo.
La formalización del programa pasa por el recintado del nuevo cementerio con muros
reinterpretados a partir del existente: modeladores del propio paisaje, adaptándose a él, a su
topografía, conteniéndolo, apenas delimitándolo, cóncavos y convexos, como ecos formales
corbuserianos, incorporando sus vistas, el paisaje y el cielo genérico; integrándose así en él.
Los nuevos muros reordenan y reescriben, agregan nuevos significados y re-significan el conjunto
partiendo de la preexistencia del muro del viejo cementerio. La transparencia parcial de los
mismos permite una mediación en la relación con el paisaje y evita su percepción masiva y
cerrada.
A pesar de la estaticidad intrínseca del programa, la obra adquiere un enorme dinamismo
al ser recorrida, se activa de alguna manera en el desplazamiento descubriéndose las relaciones
con el entorno, donde cualquier recorrido es una sucesión de secuencias cambiantes, dibujando
distintas percepciones y permitiendo re-leer y re-comprender el mismo paisaje circundante.
La fábrica se construye desnuda, osamenta semienterrada, presencia de la ausencia que
allí crece, que guarda y contiene el tiempo de todos, su propio tiempo representado en cada
pieza de bloque colocada. El muro no solo está sino que su propio tiempo ocurre cada vez que se
nos presenta.
Programa de necesidades
El programa planteado consiste en la ampliación del espacio de reserva para 100-120
tumbas en superficie, 60 nichos y 31 columbarios, así como la reordenación de los exteriores y la
relación formal y funcional con el cementerio existente.
Respecto al espacio exterior, se proyecta una nueva zona de acceso rodada y peatonal y
un espacio de reserva para un futuro aparcamiento para 21 coches.
En términos generales, el programa básicamente plantea la necesidad de definir un
espacio donde disponer las tumbas, nichos, columbarios y un depósito de cadáveres. Diseñar un
cerramiento, un recinto y enlazarlo formal y funcionalmente con el existente.
Criterios compositivos y paisajísticos
La arquitectura del cementerio, desde su elevada posición, se inserta en el territorio como
una nueva estructura, referencia física del mismo, en relación con el paisaje circundante y con las
propias trazas fundacionales del municipio, obviando la continuidad morfológica de su trama por
su separación y diferencia tipológica no edificada.
Se plantea el proyecto desde la redefinición de un recinto interior tradicionalmente
cerrado, desocupado del paisaje e infrautilizado para, a través del diseño de un límite discontinuo
menos impermeable, mejorar la continuidad del paisaje, vientos, luz y naturaleza.
Una arquitectura cargada de relaciones que deriva sus formas de las mismas. La oposición
positivo-negativo, cóncavo-convexo, espacio-materia, permiten extraer de estas consideraciones
el proyecto paisajístico.
A pesar de la estaticidad intrínseca del programa y sus muros, la obra adquiere un enorme
dinamismo al ser recorrida, descubriéndose sus relaciones con el paisaje. Se concibe como un
espacio vacío, fuera del tiempo, porque no cambia y solo se referencia con los elementos
inmutables del paisaje, del cielo y del tiempo.
Los muros construidos se despojan de revestimientos y se presentan en pura estructura,
vaciados de toda construcción innecesaria o de acabados, percibiéndose así las cualidades
anteriormente descritas. De esta manera, evocan con su forma la metáfora de la presencia de las
ausencias que permanecen en nuestra memoria y que allí enterradas, crecen.
Estos muros suavizan o eliminan las esquinas como proceso de adaptación orgánico final
en la naturaleza desde la trama urbana pasando por el antiguo cementerio.
Las formas del muro discontinuo, aligerado y descontextualizado el material bloque de su
binomio función-forma habitual, permiten la lectura de una intención de diseño que pretende
estar por encima de su uso, forma y prácticas constructivas habituales; para trascender a su
propio tiempo y quedarse fuera de él.
Criterios funcionales
La nueva ampliación añade dos ámbitos más al cementerio ya existente, mediante unos
muros de bloque de hormigón dispuestos a modo de celosía que se vuelven más o menos opacos
según los ángulos de visión. Con esta solución se pretende evitar el diseño del nuevo cementerio
como un espacio cerrado a las vistas y al resto del pinar en la ladera.
El conjunto se concibe entonces como dos espacios más recogidos, más íntimos y dos
áreas mas abiertas. Una de ellas, según el eje norte-sur que se plantea como posible capilla o
zona de celebraciones al aire libre, que conectaría visualmente y peatonalmente con la capilla
del sagrado corazón situada encima de la colina y comunicada mediante un camino que recorre
el bosque y que parte desde el cementerio. La otra zona se dispone según el eje este oeste, y
enlaza, tanto el acceso, como la conexión con el cementerio existente. Permite a su vez una
relación visual entre el antiguo cementerio y la ampliación.
El diseño de los muros permite mantener la topografía actual de la parcela evitando los
movimientos de tierras y la construcción de muros de contención excesivamente agresivos con el
paisaje. Al no tratarse de un muro cerrado en si mismo, permite que la ladera descienda
naturalmente y los árboles entren de manera natural dentro del cementerio, favoreciendo la
integración del cementerio en el paisaje autóctono existente.
Los muros que articulan y definen la propuesta se plantean como veladuras que, mediante
una mayor o menor transparencia, garantizan la privacidad en los lugares necesarios. Los
cerramientos del cementerio se irán progresivamente tapizando de vegetación en algunos
puntos.
La urbanización del exterior se plantea de forma muy sencilla con un ensanchamiento de
la zona de llegada y la apertura de un nuevo vial y de su zona de aparcamiento.
El clima del municipio es el característico de la zona media de Navarra y próximo a la
cuenca de Pamplona. Debido a la altura topográfica y a la posición en la ladera del monte de
San Martín, es frecuente la presencia de vientos de dirección norte o sur debido a las distorsiones
que la propia montaña ejerce. La posibilidad de vientos oeste-este en relación del cementerio
con el municipio de Añorbe es reducida por estar en el eje de la ladera.
La elevada diferencia de cota entre el cementerio (595m) y el pueblo (525 a 585m), facilita
una adecuada ventilación sin interferencias con el núcleo habitado.
Criterios de jardinería (pendiente de ejecución)
Los criterios básicos de la jardinería se definen atendiendo a la óptima adecuación para
esta zona geográfica, entendiendo esta actuación como una oportunidad para recuperar un
espacio natural y equilibrado. Se busca la creación de un espacio natural de uso complementario
teniendo como objetivo la recuperación del sistema vegetal autóctono eliminado con las obras
de construcción.
Se dispone la vegetación, pensando tanto en la vegetación de porte alto como medio y
bajo, generando diferentes espacios según los criterios de diseño y ubicación dentro del
cementerio.
Se evita el uso del césped como o cualquier tapizante debido a su elevado consumo de
agua y a su mantenimiento.
El terreno de montaña excavado o removido después de las obras está deteriorado y
alterado, hecho que ha generado una pérdida de la capa vegetal del suelo. Mediante la
introducción de ciertas especies autóctonas arbustivas y tapizantes como el romero o la lavanda,
al cabo del tiempo, el suelo comenzará un proceso de desarrollo con la aparición primera de
especies arbustivas de corta vida que al crecer y morir irá modificando el suelo y su riqueza
permitiendo la aparición de nuevas especies. Este proceso deriva en la creación en el futuro de
un ecosistema de bosque equilibrado principalmente de pinos y robles.
La estrategia a seguir para conseguirlo será la introducción de varias especies a la vez, que
junto con el apoyo de riego por goteo, permitirán mantener un espacio “natural” artificial,
prácticamente independiente y autosuficiente.
Las especies arbóreas propuestas son mezcla de autóctonas en los alrededores del
cementerio y en la zona central común mediante pinos y robles. Los nuevos recintos de nichos y
tumbas se proponen otros árboles más ornamentales que se dan bien en esa climatología, como
son los arces y álamos blancos.

Promotor Ayuntamiento de Añorbe
Arquitectos redactores de proyecto MRM Arquitectos s.l.p. (Miguel Alonso Flamarique, Roberto
Erviti Machain y Mamen Escorihuela Vitales)
Arquitectos directores de obra MRM Arquitectos s.l.p. (Miguel Alonso Flamarique, Roberto Erviti
Machain y Mamen Escorihuela Vitales)
Colaboradores Josep Agustí de Ciurana (Estructuras)
Arquitecto técnico director de ejecución de la obra Andoni Ciáurriz Arrarás
Empresa constructora Construcciones Inagar s.l.
Fotografías Mikel Muruzabal

Fechas
Concurso, 11/2005
Proyecto básico y de ejecución, 13/11/2006
Inicio de obra, 01/07/2010
Final de obra, 31/03/2011
Situación
C/ Norte, 31054, Añorbe, Navarra
Superficie de actuación
32 m2 construidos, 1.917 m2 área de actuación

Concurso
1er premio en concurso restringido
Premios
Obra catalogada en el Premio ARQUIA-PROXIMA 2012 de jóvenes arquitectos
Publicaciones
Blog Tectónica. 27 noviembre 2012
Revista Entorno Valdizarbe. Octubre 2012.
Catálogo arquia/próxima 2012: nuevos formatos
Obra seleccionada/participante en la exposición de la 7ª Bienal de paisaje Rosa Barba 2012


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